Esta casa antigua en San Miguel fue restaurada y transformada para convertirse en el primer hogar de una familia. El proyecto buscó conservar la esencia de la vivienda, incorporando una nueva mirada que respondiera a su forma de vivir y a las necesidades de esta nueva etapa. La madera, los tonos neutros, las texturas y las líneas orgánicas se integran para crear ambientes cálidos, contemporáneos y atemporales. Más que renovar una casa, buscamos darle una nueva historia: la de un hogar pensado para ser vivido y disfrutado en familia.